Empresas Zombis

Hoy una de miedo: empresas zombis

¿Quién no ha visto una peli de zombis?. ¿No recuerdas esa escena de los supervivientes en un centro comercial vacío en busca de provisiones?. Ahora son los muertos vivientes, en Business Pro Edition, los que ocupan algunos edificios de oficinas con bonitos cristales de espejo y ascensores que hablan. Hablamos de las empresas zombis.

Siempre se ha conocido a las empresas zombis como aquellas que ya no desempeñan su actividad principal, su core business, por determinadas razones, (normalmente falta de liquidez, lo que les impide captar nuevos clientes… la bien conocida pescadilla que se muerde la cola), pero que siguen en pie a duras penas concentrando sus esfuerzos en caminar trabajosamente sobre la rutina administrativa del día a día, sin rumbo, esperando a que pase por delante algún cliente, algún pedido al que hincar el diente para seguir en pie otro mes más: las empresas zombis no están ni vivas ni muertas.

Seamos claros: las empresas zombis existen porque la propiedad, sus directivos o ambos no reconocen que desgraciadamente el “juego” ha terminado, o mejor dicho, porque son incapaces de asumir las barreras de salida de su actividad y de cumplir con sus obligaciones. Las barreras son emocionales, sociales, legales, administrativas, económico-financieras… (costes sociales como finiquitos e indemnizaciones  a empleados, pagos a proveedores, incumplimiento de contratos de servicio, diferentes obligaciones con las administraciones… etc.)

“La empresa zombi malgasta recursos públicos y privados por cada segundo que tarda en cesar por completo en su actividad y asumir sus compromisos con la plantilla, los clientes y las administraciones.”

Una de la peores cosas que hoy en día le puede ocurrir a un profesional es caer en las garras de una empresa zombi. Muchas organizaciones con graves problemas para hacer frente a las nóminas de su plantilla no dudan en cubrir las bajas de los empleados que abandonan el barco con nuevos profesionales… ¿entonces, como reconocer a una empresa zombi, o en proceso de zombificación?.

  • El aspecto de las instalaciones, tan superficial como determinante, puede ayudarte. Demasiados puestos de trabajo vacíos no son buena señal.
  • En las conversaciones con la empresa se hacen referencias al pasado y al presente, pero nunca a los proyectos de futuro.
  • El reclutador es tu futuro superior inmediato, no personal de RR.HH.
  • Se exige un nivel de compromiso en claro desequilibrio con la retribución de la función a desempeñar.
  • La contratación en Régimen General no es posible, los nuevos puestos se cubren únicamente con profesionales en Régimen de Autónomos.

No esperes a formar parte de una empresa para darte cuenta de que se trata de una empresa zombi, puede ser demasiado tarde. Infórmate sobre la organización y sus actividades, si te resulta posible consulta sus informes financieros y de riesgo, estudia su reputación online en Internet y sigue las noticias que genera, pregunta a tus contactos sobre la empresa en cuestión…

…y no lo olvides: ¡si te muerden te convertirás en uno de ellos!.

[Foto: fondosypensamientos.blogspot.com.es]

Short URL: http://bit.ly/YEyZT1

Deja un comentario